miércoles, 29 de septiembre de 2010

La Fórmula Pascual


La Fórmula Pascual


El Festival de la Pascua, que dramatiza el trabajo de Cristo y su Resurrección,
está determinado por datos astronómicos como es sostenido par la tradición oculta. El Sol
debe no solamente haber cruzado el Ecuador celeste en su viaje hacia el norte como ocurre
alrededor del 21 de marzo, sino que también debe haber ocurrido una Luna Llena posterior a
que el punto vernal sea alcanzado; el domingo siguiente a ésta es la Pascua, el Día de la
Resurrección.

La luz del Sol vernal debe ser reflejada por la Luna antes de que el Día pueda
amanecer sobre la Tierra. Hay un profundo significado esotérico en esta Fórmula Pascual.
Las masas aún no responden a las sutiles vibraciones liberadas por el propio Equinoccio
Vernal; sólo los Iniciados, aquellos que han encontrado y conocido cómo usar la Palabra
Perdida pueden compartir esta gran Fiesta. Pero las masas deben recibir la fuerza de Vida
Cósmica, como se dice, por reflexión, a través de la Luan Llena, a la cual están más
íntimamente relacionados.

Al igual que sus más ortodoxos cófrades, el Neófito comparte alegre y
reverente los Misterios Pascuales en su dramático significado externo, pero su verdadero
deseo es participar de los Ritos del Amanecer Cósmico, los cuales aún no están abiertos a las
multitudes.

Por la época del Equinoccio Vernal (o durante la promulgación de este gran
cambio solar), por espacio de tres días, las horas de luz son iguales a las horas de sombra.
Entonces, el Cristo permanece tres días dentro de la Tierra, desde la Crucifixión hasta la
Resurrección. El se levanta al amanecer de un nuevo Día y los Ángeles alegremente
proclaman el acontecimiento a sus Discípulos. Estos, por supuesto, han entendido el
verdadero significado del trabajo de Cristo, que no era solamente que un sólo individuo que
se levantara de la muerte, el hombre de Nazaret, sino el descenso del Gran Ser Solar o
Arcángel, para convertirse en el Espíritu Planetario que haría posible la Iniciación para todos
mediante las Misterios Nuevos que El fundara.

Aquí, de nuevo, hay leche para los infantes y carne para los fuertes – la
sublime historia del Nacimiento Santo, Vida, Muerte y Resurrección que es al par historia,
drama sagrado y fórmula iniciática. La historia puede ser leída totalmente como una narrativa
con ciertas reservas y reverentemente emular con nuestra imaginación aún más lejos. Así,
mediante el Sendero de los Misterios Solares, el cristiano esotérico se acerca a las Puertas del
Templo construido sin manos, en el cual él también puede trabajar como un obrero iniciado,
conociendo la Palabra y su Poder.

Pero siempre el cristiano esotérico diferencia entre Cristo y Jesús; esto no hace
suponer que el Maestro Jesús no tome parte en los Ritos del Equinoccio de Primavera. En
ésta y en las otras Festividades astronómicas, Jesús y sus Discípulos están realmente
presentes y trabajan unidos para la futura iluminación de la humanidad. Y no sólo para la
humanidad, sino por todo el Sistema Solar. El Iniciado Solar jamás está confinado a la
estrecha órbita del planeta Tierra, sino que puede ayudar a otras vidas planetarias también.

El Hierofante Cristo ha escondido la Llave del Conocimiento de Sus Misterios,
la Llave que abre los sacros Portales, cuya sabiduría el aspirante merecedor debe descubrir en
su apropiado momento anímico.

A él, entonces, habiendo encontrado la Llave, viene la Palabra de triunfo del
Maestro que también deviene su propia contraseña. "Todo se ha consumado". Entonces, él
también puede descorrer la gran piedra y salir fuera para ser alabado por los Coros Angélicos:

"Ya no está aquí, resucitó de entre los muertos".

Todos somos Cristo en formación y, algún día, será Día de Pascuas para cada
uno de nosotros.

* * *

del libro "Portales Estelares"

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