martes, 28 de septiembre de 2010

Los Nueve Misterios Menores


Los Nueve Misterios Menores


Los Misterios Menores, como anteriormente se dijo, estaban divididos en
nueve pasos o grados, y recordaban el advenimiento de la Luz en el Este. Eran celebrados en
la época del Equinoccio de Primavera y continuaban por nueve días.

El primer grado consistía en el fraternizar, y era celebrado en un día en el cual
los lazos de la amistad eran probados tanto en los planos externos como internos. Aquellos
que no eran capaces de responder a la "clave del Templo" no eran calificados para ser
promovidos en el siguiente Grado superior.

El siguiente Grado introducía a la procesión purificacional. Un corazón puro y
unas manos limpias eran los requerimientos absolutos. El uso de las aguas bautismales
siempre ha sido un símbolo de la purificación. En los modernos rituales del bautismo es una
infortunada verdad que el ministro carece del poder para ver la condición del candidato en los
planos internos, y por ello el rito pierde mucho de su efectividad. Ciertos candidatos
Eleusinos requerían ser bañados siete veces en el río sagrado de Atenas, el Eliseo, aún el
Cristo ordenó en ciertas circunstancia una ablución de siete veces en el Jordán" El significado
es el mismo en ambos casos.

El tercer Grado se relacionaba con los Sacrificios y ofrecimientos expiatorios,
y tenía que ver más con el secreto trabajo interno que con el exterior.

El cuarto Grado contenía la triunfante procesión que es parte tan importante de
todo trabajo iniciático, y que es representada en los Misterios Cristianos por la celebración
que antecede a la Pasión en el Domingo de Ramos. En Eleusis, los celebrantes de este Grado
llevaban en triunfo una réplica de la hoja mística que Perséfone dejara caer cuando fue
raptada por Plutón. Se llevaban semillas sagradas en cestos envueltos con púrpuras. este
Grado también incluía trabajos análogos a las Estaciones de la Cruz de los Misterios
Cristianos, según la procesión avanzaba a lo largo de la Vía Santa que conducía desde la
ciudad a los escalones de Eleusis.

La "Estación" señalaba un grado especial de comprensión y cada devoto podía
continuar a lo largo de la vía lo que su desenvolvimiento le permitiera. Sólo los más
avanzados podían visitar todas las "Estaciones". Esto era cierto también en las primitivas
iglesias cuando la Pasión constituía el corazón de los Misterios Cristianos.

El quinto Grado era el de la bellísima procesión de antorchas cuando cada
candidato encendía su antorcha con la de su "hermano" que le precedía. este grado
conmemoraba la búsqueda de Perséfone, y junto al cuarto Grado incluía algunos de los más
importantes trabajos que se relacionaban con el despertar de la semilla latente por los sacros
fuegos de Aries.

El sexto Grado estaba dedicado al ceremonial de los fuegos de la vida nueva,
representados como el joven Dios de Luz, hijo de Perséfone. Este Grado estaba lleno de
profundo significado oculto.

El séptimo Grado estaba relacionado con el concurso del gimnasio, la música
de la lira y las palabras de los poetas. Los vencedores eran coronados dentro del Templo. "Tú
eres el Templo del Dios viviente" era una expresión que encontraba noble significado en la
belleza, gracia y simetría de la juventud griega. Fue causa del entrenamiento físico que
formaba parte del trabajo del Templo que los griegos alcanzaron una perfección corporal
como ningún otro pueblo desde entonces ha obtenido. Y fue, aún más, por cuanto el Templo
jugara tan prominente papel en la vida de Grecia que una cultura nacional como aquella se
obtuvo, la cual permanece inigualada en todo el mundo. La Sabiduría de los Misterios que
los griegos mostraron tan libremente, aunque ahora está en completa oscuridad, puede aún
estar disponible y servir a aquellos que la reciben y practican haciendo de la Iniciación la
piedra fundamental de su civilización. Cuando esto acontezca tendremos de nuevo una Edad
de Oro comparable a la de la antigua Hélade, pero en un peldaño mayor de la espiral del
logro.

El octavo Grado trataba sobre los ritos de Esculapio, y tenía que ver con los
poderes esotéricos de la curación. Aquél que cruzaba este Grado poseía el poder para
"predicar el Evangelio, curar al enfermo y echar a los demonios". Es muy significativo que
Sócrates, en su lecho de muerte, realizara los Misterios de Esculapio para sus discípulos. En
otras palabras, su trabajo final se completó introduciendo a aquellos de sus alumnos que
estaban listos dentro de los Ritos del octavo Grado. "Esto le debemos a las deidades de
Eleusis", dijo Sócrates, "que ya no sigamos el salvajismo del hombre primitivo, y a ellos le
debemos la halagüeña esperanza que la Iniciación nos confiere por un momento de muerte y
para toda la eternidad".

El noveno Grado estaba conectado con la magia de la trasmutación por medio
de la cual las fuerzas de la oscuridad pueden ser utilizadas por los servidores de la luz. Dos
grandes jarrones, uno de oro y el otro de plata, estaban llenos de ciertas "esencias divinas"
producidas por el propio Discípulo - Iniciado. Estos estaban colocados el uno al Este y el otro
al Oeste, o en las direcciones del Ingreso y Salida , respectivamente, de los dos Equinoccios.

Una fórmula dada, de misteriosas oraciones, era pronunciada sobre aquellos. Entonces los
vivos y los llamados "muertos" se reunían en asamblea en este rito augusto y final.
Durante los "Nueve Días Santos", cuando se celebraban los Misterios, todos
los trabajos mundanos eran suspendidos. No se producían arrestos o se imponían penas de
prisión. Ni se permitían fiestas sociales. La ciudad entera de Atenas y sus alrededores estaban
envueltos en una atmósfera de santidad y los ciudadanos tanto de alto como bajo rango se
encaminaban a los escalones que conducían a la villa sacra.

El noveno grado se celebraba en la noche de Luna Llena de la Estación
Equinoccial. El domingo de Pascua del mundo Cristiano es observado el domingo después de
la Luna Llena que sigue al Equinoccio de Primavera. Este es siempre un tiempo de profundo
significado místico y está pleno de grandes poderes espirituales para el aspirante a la vida
superior. Los poderes de la polaridad (Sol y Luna), se manifiestan entonces en la naturaleza y
al mismo tiempo el Aspirante está especialmente sujeto a su acción dentro de sí, como hemos
mostrado con algún detalle en nuestra exposición sobre el Equinoccio de Primavera.

¿Dónde están hoy los correspondientes Misterios de la Sabiduría Occidental
que enseñan los Rosacruces? Los Misterios hoy no tienen equivalente externo, pues la Iglesia
repudia la iniciación; y la Masonería, aunque retiene el vocabulario de los Misterios y
algunos de los ritos antiguos, ha perdido la ciencia que daba sentido a dichas cosas. Ni la
Masonería ni la Iglesia entonces, son representativas de los Misterios Rosacruces. Ambas son
solamente conchas vacías de sí mismas, y ambas están destinadas a ser dejadas a un lado
según la vida se mueve hacia ciclos y formas más elevadas.

Pero en los planos internos, en lo que es llamado el Mundo Anímico, los
grandes Templos de Misterios etéricos aún pueden ser encontrados. El mayor de éstos es el
Templo de la Nueva Jerusalén en el cual son celebrados los Grandes Misterios como se
insinuara en estas páginas. Siete otros Templos, entre los que se encuentra el Templo de la
Rosa Cruz, confieren las Nueve Iniciaciones Menores. De dichos Nueve Misterios Menores,
los primeros Siete son celebrados en las siete noches de la semana; la Octava Iniciación en las
noches de las Lunas Nueva y Llenas; y la Novena Iniciación en las noches de los Solsticios
de Verano e Invierno.

Como en los Misterios de Grecia Hermes Psicopompos era el Guía en los
mundos espirituales, de igual modo los Señores de Mercurio trabajan en la moderna Escuela
de Misterios con el aspirante individual preparándole para la Iniciación.

* * *

del libro "Portales Estelares"

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